España desaprovecha una oportunidad histórica

El mercado del cannabis en España

Jugador de clase mundial

España es una potencia mundial de cannabis. En las últimas dos décadas pasó de ser un mero consumidor recreacional de hashish importado de Marruecos, el mayor productor mundial de cannabis, a un actor principal en la producción a escala industrial y en el desarrollo de nuevas genéticas. Barcelona y Valencia son capitales mundiales de fitomejoramiento e hibridación de variedades innovadoras de cannabis. Provincias como Almería y Murcia albergan grandes invernaderos que abastecen al resto de Europa de marihuana de altísima calidad. Y profesionales españoles están gradualmente exportando semillas y know-how a la industria marroquí, transformando las prácticas artesanales del sector del gigante cannábico magrebí a un negocio en la vanguardia del I+D.

La oportunidad perdida

Sin embargo, España se ha quedado atrás en el desarrollo legal del sector en el mercado internacional. La falta de visión de los líderes políticos españoles, más preocupados en resultados electorales cortoplacistas que en el desarrollo estratégico de sectores productivos, están relegando al país al ostracismo en un sector que estaba destinado a liderar a escala mundial. A españa no le sobran modelos productivos de valor añadido que generen empleos de calidad y divisas. Lo que le sobran es políticos debatiendo sobre la guerra civil, el nacionalismo catalán y la inmigración.

Un nuevo jugador en la ciudad

Portugal ha tomado ventaja, a nivel legislativo, en el segmento de cultivo y producción. Alemania ha establecido en 2019 las bases normativas de lo será el futuro de la industria del cannabis medicinal en Europa, facilitando inversiones, regulando la distribución y emitiendo licencias de manera justa y transparente. Países como Malta o Estonia se están posicionando como plataformas de acceso para la Unión Europea para productos de cannabis extranjeros. Mientras tanto, los españoles se siguen preguntando bajo qué normativa se han concedido las pocas licencias de producción e investigación con cannabis que actualmente operan en España. Funcionarios en puestos ejecutivos de organismos como la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios consultados por 613 Partners aseguran desconocer los mecanismos legales para el otorgamiento de esas licencias y denuncian la opacidad y el misterio que rodea el sector.
El sector del cannabis internacional está en fase embrionaria, y el pastel todavía está por repartir. Conseguirán los líderes políticos españoles aprovechar esta oportunidad histórica?
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